martes, 14 de abril de 2020

Niñas en el mapa tecnológico de América Latina






Una mirada de género e inclusión digital en Guatemala

Estudiantes durante la competencia, fotografía por Lidia Guerra

Lidia es feminista y vegana, una artemisa, directora del Observatorio Contra el Acoso Callejero en Guatemala, lectora, e ingeniera especializada en tecnología educativa. Por las mañanas bebe café orgánico y planea cómo facilitar que las niñas de los centros educativos adquieran habilidades e interés por las ciencias exactas y la tecnología.
La planeación que Lidia realiza es importante, primero porque aún estereotipos culturales y en el transcurso de períodos de la historia se han impuesto diferentes roles a hombres y a mujeres. Además, en el campo de la ciencia y tecnología existen desigualdades marcadas que favorecen principalmente a los hombres. “En la práctica esto significa que niñas y mujeres están más expuestas a quedar rezagadas en el mundo de las TIC ya que deben sortear mayores barreras que sus pares masculinos para acceder y aprovechar las ventajas ofrecidas por el mundo digital.” (UNESCO, 2015)
El énfasis que se le da en estos tiempos a la ciencia y a la tecnología reside en que vivimos en una sociedad de la información y de las redes donde las habilidades tecnológicas están directamente relacionadas, de acuerdo a Manuel Castells, con la posición social y el desarrollo de capital cultural, económico, político y social.
Lidia me respondió con alegría y calidez, dispuesta a contar detalles sobre su proyecto de robótica y programación con adolescentes.
  1. Cuéntame un poco como empezó la idea. Observé un par de fotografías y te he escuchado mencionar sobre el proyecto de formar grupos solo de mujeres para que desarrollen proyectos de robótica.
Parte de mi trabajo como jefa de tecnología en un colegio privado es innovar sobre los aprendizajes de tecnología en los estudiantes desde pre primaria hasta secundaria. Una primera innovación fue integrar a la clase de tecnología el área de robótica y programación con Lego y Arduino. La segunda innovación fue empezar a ver la clase de tecnología con ojos feministas para identificar las barreras que encuentran las estudiantes en el momento de involucrarse en proyectos de ciencia y tecnología relacionados a los roles de género. Este análisis feminista permite evidenciar cómo se usa, crea y produce tecnología con base en los roles de género. Nos damos cuenta entonces, que ser mujeres y hombres nos hace diferentes ante la tecnología. Las presiones sociales para las chicas son diferentes que para los chicos en las redes sociales, las chicas consumen y producen contenidos diferentes a los chicos, el involucramiento en la creación de tecnología refleja una brecha entre chicos y chicas.
Se conoce que históricamente los hombres son los que han sobresalido en la creación de tecnología, y esto se debe precisamente a que no conocemos TODA la historia, porque grandes avances tecnológicos han sido desarrollados por mujeres, la primera persona programadora de una máquina fue una mujer: Ada Lovelace ❤
Esta parte de la historia no la conocemos, las chicas no la conocen, entonces no tienen referentes de mujeres que han sobresalido en la creación de tecnología.
Con base en mi experiencia en tecnología y feminismo, recordé lo que maestras como Walda Barrios me han facilitado aprender: espacios diferenciados.
Un espacio diferenciado por género es aquel en donde los chicos trabajan con chicos y las chicas trabajan con las chicas. Así, cuando aprenden sobre robótica, deben trabajar en equipo y trabajar solo con compañeras. Esto les permite las mismas oportunidades de sobresalir que los chicos, ya que deben tener una participación activa en el desarrollo de los proyectos; les facilita evidenciar sus avances en tecnología, matemática y programación, pero sobre todo, toman conciencia de que les interesa la tecnología y la ciencia y que además tienen el mismo potencial que los chicos; dándoles más seguridad a las chicas y preparándolas para trabajar en ambientes profesionales con otras mujeres y hombres.
2. ¿Por qué implementaste esa manera de trabajar?
Desde una mirada feminista sabemos que algunos espacios deben ser diferenciados, para que las mujeres puedan apoderarse de ese entorno de forma segura, sin violencia machista y sin imposiciones como consecuencia de las relaciones desiguales de poder entre mujeres y hombres.
En los procesos educativos formales (colegios y escuelas) se promueve mucho el trabajo en equipo, para desarrollar habilidades de colaboración, empatía, respeto, resolución de conflictos y otras. Cuando hablamos de tecnología, considero que estos espacios diferenciados son necesarios pues por mucho tiempo se pensó que las mujeres no son buenas para la matemática ni para crear tecnología. Además, también estamos incentivando la colaboración y todas esas habilidades del trabajo en equipo entre mujeres, dejando a un lado la competencia negativa entre nosotras mismas que nos enseña el patriarcado.
No digo que todos los espacios deben ser así en los procesos de aprendizajes, pero sí creo que cuando hablamos de procesos de aprendizaje para programar máquinas, robótica y crear tecnologías, los espacios diferenciados y una mirada feminista pueden hacer grandes diferencias y disminuir la brecha de género.
3. ¿Qué es arduino?
Arduino es un proyecto abierto que involucra hardware (una pequeña tableta para programar), software y el conocimiento abierto de muchos expertos con el objetivo de acercar la creación de tecnología a todas las personas. Ahora, el pensamiento es que todos podemos aprender a programar máquinas y este aprendizaje conlleva el desarrollo de habilidades que nos servirán en otras áreas de nuestras vidas sin que seamos todos ingenieros, estas habilidades pueden ser: trabajo colaborativo, resolución de problemas y retos, creatividad, innovación, habilidades específicas de lógica matemática.
4. ¿Qué resultados o datos curiosos resaltarías de la experiencia?
  • Esta innovación con una mirada feminista requiere un proceso de concientización sobre roles de género y tecnología dirigida a los maestros; en la medida que ellos comprendan cómo afecta el género en el desenvolvimiento de los estudiantes en la clase de tecnología en esa medida podemos crear alternativas diferenciadas de aprendizajes.
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ITU/UNESCO (2015) Niñas y mujeres de América Latina en el mapa tecnológico: Una mirada de género en el marco de las políticas públicas de inclusión digital. Disponible el 02/07/2017 en: https://goo.gl/akwyCE


Code Like A Girl

Welcome to Code Like A Girl, a space that celebrates…

Thanks to Maria Alejandra Yepes (). 

Club de lectura de Astronomía



post original el 21 de octubre 2018 en BookClubforTwo




Este año me uní al club de lectura de Astronomía y ha sido un reto. Me ha tocado investigar acerca de temas que tenía años de no leer como: química, física, y retomar incluso ideas de física cuántica que aprendí hace más de 15 años en el colegio, el reto es que mis libros de física empolvados están en alemán; el cual no practico seguido aunque quisiera.
¿Por qué me uní al club? Ahora que pienso bien a qué actividades me voy a unir u organizar, elegí este club porque recuerdo que de niña suspiraba en la ventana deseando aprender más sobre las estrellas. Me motivó un libro, así es, todavía lo tengo, es de unas 6 páginas de pasta dura que mostraba el sistema solar y constelaciones como Orión, La Osa Mayor, Menor, etc. Cierro los ojos y tengo muy presente los colores, los datos curiosos y las veces que lo hojeaba en vacaciones.
Durante un tiempo consideré estudiar Astronomía, estaba en sexto primaria y abrazaba todo el tiempo a un alien que brillaba en la oscuridad. Pronto esa idea de estudiar las estrellas se esfumó. En parte porque no expresé mis intenciones y en parte porque comencé a darme cuenta que las matemáticas no eran lo mío. Error, no me arrepiento, no puedo regresar en el tiempo, ahora río porque sí debo saber matemáticas, pero también de programación y otros aspectos.
Coticé hace unos años un curso libre de Astronomía, y mi otro error fue pedir opinión de mis amigos sobre el curso. Las bromas sobre la Astrología brotaron, y además no tenía presupuesto para el curso. Existe la Asociación Guatemalteca de Astronomía, pero para ese entonces trabajaba de noche y era imposible asistir  a las reuniones. Entre tantas dudas, terminé decidida a pensar en solo mis convicciones sin opiniones de los demás y me metí al club en cuanto supe de él. 
Por el momento hemos leído dos libros y comenzamos el tercero:
1. Astrofísica para gente con prisa por Neil DeGrasse Tyson
2. Hacia el infinito por Jane Hawking
3. La historia de la tierra. Los primeros 4500 millones de años por Robert M. Hazen
Por el momento ni los libros, ni las personas del grupo me han decepcionado. Existen tantas subdisciplinas -si es que así se le dicen- en la Astronomía que incluso los expertos, son tan ingenuos para otros temas. Y en lugar de ser como una típica comunidad tóxica que se ríe de lo poco que sabes, te sugieren más temas para profundizar. Ahora, mi reto es elegir en qué temas me gustaría especializarme. 
Hace un par de meses comencé a seguir un Podcast en español sobre Astronomía y descargué una revista que en todos sus capítulos aborda La Luna, y me gustaría elegir como herramienta Phyton, pero solo el tiempo lo dirá. Por ahora seguiré leyendo el libro que toca en el club. 
Más adelante hice un tablero, puedes verlo aquí

Universo de estética y de política


Carol Zardetto: su universo de estética y de política. Zardetto nació en Guatemala, un país multiétnico y multilingüe, donde xincas, quichés, mames, cackchiqueles, kechíes, extranjeros, garífunas y muchos más existen. Aquí, se niega el racismo, la exclusión social y se alienta la folklorización del indio.
Hay, además, un aspecto crucial en Zardetto, que la singulariza en el campo literario guatemalteco. Zardetto es abogada, diplomática y guionista de cine. Así que sus ideas estéticas y políticas enlazan siempre el tema histórico y el tema biográfico en un solo argumento.
Zardetto escribe sobre genocidio, migración, e historia antropológica y social de Guatemala, pero también habla de líneas familiares y de feminismo. Piensa en una abuela, en una madre, en una hija y en una nieta. Qué oficio ejerce cada una, quiénes fueron sus amantes y qué sensaciones tienen como seres humanos. Un juego de tú a tú por el tránsito político del país y por las dudas existenciales de cada individuo, de cada época. Pasa en su primera novela Con pasión absoluta y ahora en La ciudad de los minotauros.
Entre sus descripciones cosmopolitas, le devuelve a las guatemaltecas la oportunidad de aplicar una mirada intrusa de nosotras mismas en nuestra cultura. Entre sus colores y sus decadencias, Guatemala se muestra como una belleza híbrida en potencia, que está constantemente a punto de suceder.
Mi intención no es interpretar o escudriñar la vida de Carol Zardetto. En el año 2004 su primera novela fue galardonada con el Premio Centroamericano de Novela Mario Monteforte Toledo, un salto creativo y personal, de cuatro años que la terminó colocando en el mundo de las escritoras guatemaltecas.
En las siguientes publicaciones voy a hablar de cada uno de sus libros y de mi experiencia con cada uno. Por ejemplo, en el primero cuando miraban la portada, sugerían entre bromas que la escondiera. Les causaba incomodidad o pensaban que estaba leyendo poesía erótica.
Esta es una de las entradas que estaré dedicando al proyecto Adopta una autora.

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Mis 10 esenciales


post original el 5 de octubre 2018 en BookClubforTwo

1. Vestimenta: No faltan mis tenis completamente negros. Tengo dos pares y con esos me va bien todo el tiempo. Camino bastante, al trabajo, al gimnasio y a otras actividades. Extraño mi bicicleta porque iría a lugares más lejanos. Pienso que son los tenis de nuestra era. Acerca de la ropa, cada vez regalo más y me quedo con lo que realmente me gusta. Ya no dejo ropa “por si me queda”. 
2. Más vestimenta: Mi ropa la encuentro de segunda mano. Aspiro a utilizar telas biodegradables / ecológicas, pero no tengo idea si eso exista aquí en mi país. Además, utilizo una mochila negra sencilla. Las bolsas son parte del pasado y mis hombros lo agradecen a diario. Cuando quiero algo ligero, solo meto en mi chaqueta lo que necesito, o uso una bolsa de cuero pequeña.
3. Hidratación: No compro agua embotellada. Siempre tengo conmigo una botella de metal para varios usos. Para té o agua, reduje mi consumo de café. Bebo si mucho 2 tazas a la semana. Antes compraba 4 cajas en oferta de Dolce Gusto, pero me percaté que las cápsulas son plásticas. Reutilicé varias para plantas pero no puedo hacerlo todo el tiempo. Evito las gaseosas y los refrescos “naturales”, son 90% azúcar y detesto ese sabor.
4. Frutas: Puede desaparecer todo, pero jamás los arándanos, fresas, uvas, naranjas o manzanas. Las galletas son mi placer culposo y el cereal. Ansío elaborar un menú sencillo, repetitivo para no perder tiempo en menús. Pero, es algo que debo consultar con mi pareja, para que planeemos juntos las cocinadas.
5. Entretenimiento: Música, libros, películas y mi agenda. Tengo muchos crayones y he regalado, pero me siguen regalando. No es que me moleste. Dejé de ir a centros comerciales hace años. Quisiera armar rompecabezas, pero no quiero comprarlos por gusto. Con los libros, he querido intercambiar o prestar, revender, pero es difícil. 
6. Escritura: Utilizaba plumas. Un lápiz o lapicero basta, hoja en blanco. Reduje mi estuche y aprendí a elaborar mis propios cuadernos. En mi computadora abro un block de notas y listo.
7. Diversión: Reduje actividades y he aprendido a decir No. Antes “tenía mi agenda llena”, me falta ser más constante porque a veces sí me lleno yo sola de actividades de las que luego acabo agotada o esperaba demasiado de ellas y no eran realmente lo que quería hacer. 
8. Inspiración: No creo en la inspiración espontánea en un bosque lejos de la ciudad de cemento y esos romanticismos. Creo en el descanso mental. Duermo y como saludable. Aunque a veces, atrás de la casa tengo un bosque muy agradable, ahí llevo mis acuarelas, libros o mi mat. 
Rara vez pienso en “mis esenciales”, porque los cuestiono constantemente y no son tan esenciales despues de todo

Beber chai con Rupi Kaur. Reflexiones sobre amor, cuerpo y sanación.



post original el 28 de enero 2017 en BookClubforTwo

Tomé un viaje cuando leí a Rupi Kaur. Es bastante común cuando leo un libro, creo que a todas nos pasa. Cuando termino de leer, normalmente escribo oraciones o temas en un cuaderno. Me quedo callada y agrupo pensamientos para ecribir un poco aquí y allá de lo que pensé mientras leía. Por primera vez, el regreso fue difícil. Me sentía golpeada, no tenía fuerzas para levantar la mano y buscar la pluma.
Sigo sentada frente al libro y una taza llena de chai. La primera dificultad que tengo es la de explicar qué fue lo que acaba de pasar. Estoy fracturada sentimentalmente.
Me caracterizo por la empatía y siempre siento que todo ser humano tiene una vida compleja e intensa igual que la mía, pero aunque busque en un diccionario especializado en dolores no podré decirles con palabras lo mucho que entiendo lo que sufren. Ahora que leí a Rupi, por lo menos puedo enviarles el libro completo o un poema que se asemeje al dolor que sientan.
Inhalo el olor del chai, mientras el rostro y los lentes se cubren por unas cuantas capas de su cálido vapor. Huelo una y otra vez esperando que me lave las entrañas, también quiero que se aflojen. Las voces que interpretaron cada poema eran parte de mi pasado y resuenan en voz baja. Cada sílaba es fuerte y mantiene mi cuerpo vibrando.
Mientras las vibraciones continúan, a pocos metros de distancia está mi pasado y en orden. Fue Rupi quién lo ordenó. Primero estoy herida, luego amando, después sola y por último regresando, con ayuda de la sanación, a ser yo misma. Cuando toca sanar, toca leer las cartas que el pasado nos envía por medio de recuerdos, esta vez por medio de poemas, y prestar atención a los detalles que no analizamos mientras vivíamos, toca reunirnos con el amor propio y entender que el amor no es un juego, uno elige hacer un juego de él. Que el amor articula. Articula a dos seres humanos para explorar creatividades, sentires y pactos transparentes que se tienen que sostener entre los dos.
Aún se tiene vida después de leer la primera hasta la última carta que tu pasado ha enviado. Aún se tiene vida cuando te vienen extractos de las experiencias educativas sexuales que aprendiste. Que te toca aprender, no sobre educación sexual, si no más bien sobre derechos humanos y amor. La política del cuerpo impuesta, elabora imágenes de cuerpos espectaculares sudorosos bailando de arriba a abajo en Internet, en videos musicales y en la publicidad. Te imponen ideas confusas para amar y confundir deseo, pasión y placer con amor.
Te incomoda que vendan lo que está entre las piernas de nosotras las mujeres, pero no sabes cómo explicárselo a otra persona. Porque nadie te da ejemplos de que es más extraordinario apreciar el trabajo interno natural que hace el vientre de una mujer. Hasta ahora. Rupi, me dio el primer ejemplo.

ya-book-reports:
“ it is part of the
human experience to feel pain
do not be afraid
open yourself to it
- evolving
”
it is part of the
human experience to feel pain
do not be afraid
open yourself to it
- evolving

Salirse del libro


post original el 18 de octubre 2015 en BookClubforTwo



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“Guatemala está llena de submundos que se tocan y se traslapan.”
Estas palabras se me grabaron desde el sábado 17 de octubre, entre lluvia y té, junto a la colectiva Eva y Lectores Chapines. Las mencionó Yolanda, mientras escuchábamos sus anécdotas que la inspiraron a escribir Mujeres en la alborada. A pesar de su modestia como escritora y de que se considera como una persona de acciones antes que intelectual, su libro es una producción teórica, filosófica y política importante para comprender la historia del país y de Latinoamérica.
Considero que es importante porque el libro no lo leí solo como lectora que disfruta de una buena historia, sino que me hizo brotar mi socióloga abandonada. En cada párrafo, de manera muy personal logró tocar temas de estratificación social, género y sexualidad en un espacio rural. Sin lenguaje teórico estricto, que a veces entorpecen la lectura para los inexpertos en carreras de ciencias sociales o los que no nos conformamos con lecturas estrictas llenas de lenguaje técnico que inunda al texto quitándole el lado humano y cálido.

Small wandering library



post original el 20 de septiembre 2015 en BookClubforTwo

My boyfriend riding a bike full of books. They are part of a small library around the city.

My boyfriend riding a bike full of books. They are part of a small library around the city.

Young



post original el 28 de marzo 2016 en BookClubforTwo

I spent a lot of my young years reading. Cooking with my mum and watching Sunday sci-fi shows with my dad. I used to move from one side to another in my bed with a book stuck to the fingers thinking that this hobby was superior to others. I blame this idea to our society, that reading makes you smarter or a genius distributed through the minds of everybody. Now I know that it’s an ignorant or narrow-minded attitude. Curiosity, interest, and hunger for knowledge come inside of everything, not just books. It comes from direct experience. For example, taking a walk or playing a musical instrument.

Leí una historia de lesbianas con un final feliz


La historia corresponde a un libro escrito en 1950, llamado The Price of Salt por Patricia Highsmith. Publicó su libro mientras existían grupos en Estados Unidos como el de Henry Gerber’s Society for Human Rights que luchaban por proteger a los homosexuales perseguidos.

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Highsmith, al igual que una larga lista de investigadores, solo reforzó la evidencia de que en las culturas es natural encontrarse con relaciones de amor entre el mismo sexo. En Europa, desde el siglo XIX, el científico Sigmund Freud no consideraba la orientación homosexual y bisexual como una enfermedad ni como un crimen. En Berlín, Magnus Hirschfield había fundado el Instituto de Sexología y los documentos especializados que publicó se mantuvieron vivos hasta la llegada de los nazis quiénes destruyeron sus estudios el 10 de mayo de 1933. Al mismo tiempo Oscar Wilde y Radclyffe Hall luchaban en Inglaterra contra los señalamientos de su orientación sexual.
Después de los años 70 los movimientos de liberación sexual se expandieron y la mediatización de la diversidad sexual evolucionó rápido. A la fecha, me siento frente a la computadora y mientras reviso las redes sociales me topo con páginas de movimientos sociales, de organizaciones que se mezclan al mismo tiempo con compañías que se han apropiado del discurso pro LGBT en sus campañas de marketing. También los gobiernos evolucionaron de una cultura de tolerancia hacia la inclusión, al menos países como Bélgica, España, Argentina, Uruguay, Colombia y Brasil han aprobado el matrimonio entre personas del mismo sexo.
Pareciera que leer una historia de lesbianas con final feliz es algo tan común para nuestra época.  Sin embargo, estas campañas y políticas también reflejan la ausencia de una cultura que no sea machista. En la vida real todavía existen historias de amor entre dos personas del mismo sexo que se señalan y se discriminan por parte del Estado y de la sociedad.
Cada vez que leía a Richard, novio de Therese, y a Harge, esposo de Carol, me di cuenta de cómo Highsmith criticaba a personas que aún existen allá afuera. A la idea de la perfección donde siempre sale el sol, no existe la pobreza, el crimen, ni la corrupción. Donde la felicidad se adquiere por medio de una uniformidad total, por medio del modelo de la familia perfecta, donde existe ese rigor donde nada puede ser diferente.
Sus críticas se revelan en los diálogos que tienen Therese y Carol cuando están conversando, cuando están solas y pueden ser ellas mismas. Por un lado estaba Richard, y Therese realza cómo él la amaba solamente por la sensación de poder que le concedía y la de pertenencia que tenía cuando ella le acompañaba:
Pensó que Richard sólo se enteraba de que estaba «a kilómetros de aquí» cuando se sentía privado de ella por su distancia, pero no se enteraba de nada más.
Los diálogos de Carol también revelan que ella está consciente de que Harge se casó con ella por esa perfección a la que quería pertenecer:
Creo que me eligió como se elige una alfombra para el salón, y cometió un grave error. La verdad es que dudo que sea capaz de querer a nadie. Lo que tiene es una especie de ansia adquisitiva que no es muy ajena a su ambición. Ser incapaz de amar puede convertirse en una enfermedad, ¿no crees? —Miró a Therese—. Quizá sea el sino de esta época. Si uno se empeña, puede justificar lo que quiera, incluso el suicidio colectivo. El hombre se está poniendo a la altura de sus propias máquinas destructivas.
Lesbiandad: una ruptura contra el sistema
Highsmith hizo algo que es importante en la actualidad y es que por medio de las dos protagonistas visibilizó a las lesbianas. Normalmente se arrejuntan las tendencias sexuales en una mezcla siglas LGBT, lesbianas, gays, bisexuales y personas transgénero, cuando a cada grupo le corresponde un reconocimiento particular e inclusión específica en la sociedad. La importancia de hablar solamente sobre lesbiandad se recalca durante el foro que se desarrolló en la Escuela de Historia, en la Universidad de San Carlos de Guatemala, en el marco del 26 de abril, día de la Visibilidad Lésbica (ver video) desde un esfuerzo para interpretar las realidades desde otros marcos teóricos y metodológicos.
En los últimos cinco años todavía el 74% de personas en Guatemala se negaría a votar por un candidato político que fuera homosexual y el 70% aún cree que la sexualidad es una enfermedad. El 40% de las personas no acepta a un familiar homosexual o bisexual.** ¿A dónde se puede llegar así? Si todavía tengo esa sensación de que Carol y Therese existen solamente en la ficción, si pienso que tuvieron mucha suerte, si los lectores todavía creen lo mismo que yo.
En su larga carta final Carol le relata a Therese las humillaciones que ha sufrido durante las negociaciones con los abogados de su marido:
Pero el punto más importante no lo mencioné y ninguno de ellos lo pensó, y es que la relación entre dos hombres o dos mujeres puede ser absoluta y perfecta, como nunca podría serlo entre hombre y mujer, y quizá alguna gente quiere simplemente eso, como otros prefieren esa relación (…) que se produce entre hombres y mujeres. Ayer se dijo, o se dejó entender, que el camino que he escogido me llevaría a hundirme en las profundidades del vicio y la degeneración humanas. Sí, me he hundido bastante desde que me apartaron de ti. Es verdad, si tuviera que seguir así y me siguieran espiando, atacando, y nunca pudiera poseer a una persona el tiempo suficiente para llegar a conocerla, eso sí sería degeneración. O vivir contra mi propia naturaleza, eso es degeneración por definición.
Referencias: 
* Cory, D. W. (1951). The homosexual in America: A subjective approach. New York: Greenberg.
** OTRANS. (2012). Violaciones a los Derechos Humanos de las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transgénero (LGBT) en Guatemala: Informe Sombra: Comité para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. 

WikifemhackGT



“Wikipedia es la enciclopedia más popular del mundo, una utopía de colaboración. Sin embargo solo uno de cada diez editores es mujer, ¿importa?" 
Hace poco asistí al workshop tecnológico que necesitaba. Un par de años atrás empecé a confiar en lo que sé, porque leía blogs y páginas web de mujeres que estaban aprendiendo código y porque estudiaban ingeniería, pero aún no lo palpaba de cerca. Hasta ahora.

“Wikipedia es la enciclopedia más popular del mundo, una utopía de colaboración. Sin embargo solo uno de cada diez editores es mujer, ¿importa?"
Hace poco asistí al workshop tecnológico que necesitaba. Un par de años atrás empecé a confiar en lo que...

El arte de moderar un club de lectura: La experiencia de Bea en Goodreads



El día que entrevisté a Bea.
Como toda buena bibliófila, inmersa en la era de la tecnología encontré a Beatriz (Bea) en la red social de lectura: Goodreads. Nunca imaginé que estaríamos tan cerca dentro de un club de lectura virtual que reúne a 136 jóvenes lectores de Latinoamerica. Cada mes eligen, bajo la modalidad de votación, un libro distinto para leer juntos.  Participan lectores de México, Perú, Colombia, Chile, Venezuela, Argentina, España, Estados Unidos y Guatemala.
Bea es la moderadora. Se describe como una persona enamorada de los libros y las palabras. Amante de la Coca cola y los Zombies. Por supuesto no podía quedarme con la duda de su proyecto y utilizando las herramientas de ese mismo espacio la contacté para que respondiera la siguiente entrevista para los Lectores Chapines.

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Lectores: Para las primeras líneas de esta entrevista nos queda la inquietud de conocer si habías participado en algún club de lectura antes.
Bea: Nunca había participado en un club de lectura aunque sí tenía el deseo de hacerlo.
Lectores: ¿Puedes contarnos cómo surgió la idea del club de lectura por todo el mundo en un espacio como Goodreads?
Bea: La idea surgió un día que estaba en mi computadora buscando qué libro podía leer. Como recientemente había comenzado mi blog, para poder compartir lo que estoy leyendo y dar mi opinión, se me ocurrió la idea de poder juntar un grupo de personas y poder leer lo mismo y compartir nuestras opiniones. Lamentablemente no conozco muchas personas que lean o al menos que les llame la atención, así que una tarde ingrese a Goodreads porque terminé un libro que me había encantado y quería comentar sobre él, al revisar pude darme cuenta que una buena cantidad de personas ya lo había leído y le había gustado tanto como a mí, así que decidí crear este grupo donde varias personas de diferentes países pudieran dar su opinión y así también poder conocer a otras personas con el mismo amor a las libros.
Lectores: ¿Cómo ves la respuesta de los integrantes del club ante esta iniciativa?
Bea: Muchos integrantes han aportado y han participado. Tal vez todos tenemos géneros y gustos diferentes, pero la idea del grupo es poder conocer otro tipo de literatura y nos ha funcionado muy bien.
Lectores: Estás como moderadora del club. ¿Qué características consideras que tiene que tener un moderador de club virtual? ¿Se diferencia de uno físico?
Bea: Son pocas las diferencias que tiene de un físico, aunque tiene algunas variantes. Por ejemplo un moderador físico uno de los desafíos que tiene es que, por ejemplo; están en discusión de “X” tema y siempre habrá alguien que quiera extender tu opinión o tomar el control de la discusión, sin embargo virtualmente eso no sucede.
En las características pienso que tienen que ser personas con iniciativa, que puedan motivar a las demás personas y así poder leer el libro aunque no sea de su género preferido, más que todo también poder darle más participación a los demás de poder expresarse como más les parezca.
Lectores: ¿Tienes algún otro encuentro con las letras además de este grupo?
Bea: No, aunque sinceramente me gustaría poder conocer un grupo de personas de mi país Guatemala para poder compartir opiniones y conocer a más personas con los mismos gustos. Generalmente me la paso viendo vídeos de reseñas de libros para poder saber la opinión de los demás.
Lectores:  A pesar de que existen gustos diferentes. ¿Consideras que tienen alguna temática general? ¿O qué libros son los que más les ha despertado interés al club?
Bea: La mayoría nos inclinamos al Young&Adult, pero creo que el libro que más despertó a todos a leer y les terminó gustando mucho fue “Bajo la Misma Estrella” de John Green.
Lectores: Utilizas Goodreads y tu blog para compartir lo que lees. ¿Cómo está tu preferencia entre la selección de libros físicos y libros electrónicos?
Bea: Creo que todo lector prefiere los libros físicos, pero yo opte por comprar mi tableta y así poder leerlos electrónicos porque generalmente cuando entro a una librería me quiero llevar 10 libros como mínimo y entrar a la misma librería como 2 o 3 veces a la semana creo que trae cuenta, así que decidí empezar a leer electrónicos. Es mas fácil de conseguir ya que recientemente empece a leer en inglés y son un poco más económicos.
Lectores: Ya que nos compartiste sobre los vídeos de las reseñas de libros. ¿Nos puedes recomendar algún canal o un vídeo en especial?
Bea: En lo personal mi canal favorito de llama “LasPalabrasdeFa” es una booktuber mexicana que aparte de ser divertida, lee lo que generalmente a mi me gusta leer.
Lectores: Finalmente además de agradecerte, queremos saber qué libro le recomendarías a los lectores de lo que has leído este año?
Bea: Esta pregunta es algo difícil, en lo que va del año me han gustado muchos libros, pero hay dos en especial que me han encantado; “Bajo la Misma Estrella” del autor John Green y “Starters” de Lissa Price.
Twitter: @beamaf | @soybea__

Una semana sin "Smartphone". He aquí el porqué.



post original el 26 de agosto 2017 en BookClubforTwo

libros, books, moon

Este escrito no es un llamado a la acción, ni mucho menos un escrito donde yo les hago ver que llevan una vida condenada a las pantallas y deben arrepentirse. Solamente quiero contarles que de vez en cuando elijo horas, días e incluso semanas para desconectarme de las redes sociales lo más que pueda.
Dejar un smartphone por un par de horas me pareció sencillo. Pero cuando se trató de una semana, después de dos días incómodos porque todo lo quería documentar por medio de una fotografía o un “tuit” e inmediatamente me detenía, mis días comenzaban así: Abría los ojos, me dejaba acariciar por el sol que entra en mi ventana y miraba a los árboles que tengo enfrente. Cuando tomaba suficiente energía o me entraba la pena de que se me haría tarde, me levantaba sintiendo aún el calor de mi sudadero para ir a la cocina, tomar un bowl de cereal y nada más. Pasear por la casa y mis plantas mientras terminaba de desayunar. Es un momento silencioso a solas.
Después de una ducha, elegía la ropa más simple y cómoda para ir al trabajo, y salía caminando. Un par de veces me topé con los gatos de la cuadra. Noté que varios vecinos salen a la misma hora. También le presté atención a un padre que arreglaba a su hija todas las mañanas antes de que subiera al bus en una parada, el otro se llevaba a su hija atrás, bien agarrada para que no se cayera de la moto.
En ninguno de esos momentos revisé mi teléfono. Solo estaba al tanto de la hora, ¿quién iba a extrañar o quién notaría que no estaría mandando un corazón por Instagram o haría un comentario en Twitter? El mundo puede esperar. Todo puede esperar por las mañanas, por un par de horas hasta que por razones estrictamente laborales se comuniquen conmigo por teléfono o por correo.
No apagué el teléfono, si alguien me necesitaba, todavía podía enviarme un mensaje de texto o llamarme. Incluso podían establecer una fecha para vernos en un lugar físico. Aún encuentro poco productivo e innecesario tener conversaciones interminables de Whatsapp entre memes y las preguntas de ¿cuándo nos vemos?
Dejé de tomarle fotos a mi almuerzo porque está bien, lo termino comiendo después de todo. Escucho música o solo me siento y como. Tuve un par de encuentros incómodos donde me topé con personas que al levantar los ojos de sus dispositivos, me encontraban a mí viéndolos directamente, no era algo personal. Quizás ni los estaba viendo, solo pasaba que sus ojos estaban allí, unas cuadras más adelante de los árboles que entre los edificios intentan pasar desapercibidos y balancearse de un lado al otro con el viento que todavía les llega.
Mis respuestas se han vuelto más concretas y “directas al grano”. Dejé de prestarle atención a las redes, a todas al mismo tiempo que demandaban atención instantánea al mismo tiempo. Cancelé Netflix y poco a poco he ido borrando aplicaciones, como Facebook, del teléfono que me parecen innecesarias. Documenté un momento mi rato a solas tomando un café. Porque el tiempo a solas también es importante. Nos da un respiro y llena de nuevo el cajón de ideas en la cabeza.

El encuentro


Dicen que Ulises es intimidante. En varias ocasiones pasé cerca de él en la librería donde trabajaba. Jamás lo compré.
El prejuicio y el estigma lo han hecho más famoso, quizás, quién sabe. Cuentan que es solo para personas lectoras pretenciosas y para escritores arrogantes. Aún así, en años anteriores tuve la curiosidad por saber de qué trataba ¿por qué tanto elogio o miedo exagerado? Me enteré del método que tenía Marilyn Monroe para leerlo y de cómo un profesor de literatura en Estados Unidos estudiaba el método de Monroe.
El profesor, Boris de la universidad, me lo mencionó y me lo recomendó varias veces. Fue hasta el año pasado que me atreví a comprarlo. “Quítese el prejuicio, léalo”. Esas fueron las palabras de un colega lector que conocí en SOPHOS. Todas las semanas llegaba y paseaba en silencio por toda la librería. Al final de la tarde, salía con un paquete de libros y pedía una copa de vino mientras leía uno de los libros que cuidadosamente había elegido horas antes. Jamás supe su nombre, pero teníamos gustos en común. ¿Cómo no hacerle caso?
No lo he terminado, pero comencé la travesía. Voy por el capítulo 3 y es seda para mi cerebro. Me incita a saltar entre ideas y pensamientos. Los hilos entramados entre los diálogos son exagerados, fascinantes y valiosos. Me genera suavidad en el paladar mientras lo he estado leyendo. Es mi lugar feliz.

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Un té y Gerda Lerner



Gerda Lerner propone una hipótesis de trabajo central: que “la apropiación por parte de los hombres de la capacidad reproductiva y sexual de las mujeres ocurrió antes (subrayado por la autora) de la formación de la propiedad privada y de la sociedad de clases” (pág. 25 op. cit.).

El sábado pasado me levanté temprano fui a la segunda sesión del curso de astronomía y luego caminé por la zona uno contenta. Estaba esperando que fueran las dos de la tarde para reunirme con más mujeres y discutir nuestro primer libro del club de lectura: Cuerpas Teóricas. 
En las semanas anteriores, Laura, antropóloga feminista, muy entusiasmada me contactó para ser su alera con otras teóricas y como siempre no me costó decir que sí al proyecto. Lo armamos, montamos el blog, el grupo secreto y lanzamos el primer libro: La creación del patriarcado por Gerda Lerner.
En realidad no sabía quiénes iban a llegar porque no les creo cuando en Facebook ponen “asistiré”. He participado y he coordinado clubes de lectura durante más de cinco años con temáticas muy específicas y bastante diversas, desde lecturas japonesas hasta las de ciencia ficción. A la fecha, aún no sé qué esperar. Nunca se puede predecir la cantidad de asistentes, ni hablar de su estabilidad en el transcurso de por lo menos seis meses.
De todas maneras estaba decidida a realizar la primera sesión. Mientras llegaba la hora, aún me faltaba leer un fragmento del libro de Gerda Lerner, así que me refugié en Caravasar para beber té. Gerda Lerner no fue una historiadora muy reconocida en su círculo, pero se comprende (más no lo acepto) sus hipótesis desestabilizaban las ideas de Engels, Freud y otros teóricos reconocidos.
La reunión terminó seis horas después. Me alegré bastante porque se presentaron seis mujeres más.

Lectura obligada
Durante la carrera de sociología fue muy común leer teoría sociológica clásica y teoría sociológica contemporánea escrita por hombres blancos europeos. En los últimos dos años ya le agregaban más diversidad porque tocaba explorar a latinoamerica, pero no dejaban de ser en su mayoría hombres. Me preguntaba ¿qué hay de las mujeres clásicas? y con bastante frecuencia los libros y los talleres adicionales que tomé justificaban que era porque no habían o habían muy pocas y se las había considerado trabajadoras sociales.
Cometí el error de quedarme con esas respuestas, pero siempre existen correcciones que se pueden hacer. Ahora, sí quisiera saber más de ellas porque sé que existe una Gerda Lerner allá en el pasado que se le quiso visibilizar por crear hipótesis que cuestionaran las teorías existentes. 
Uno de los motivos por los que Gerda Lerner no es muy conocida es porque supuso una ruptura con teorías específicas y muy famosas en los círculos de las ciencias sociales. En una supuesta época, por ejemplo Engels, supuso que sí existió un predominio de mujeres sobre los hombres (matriarcado). Pero nunca visibilizó excepciones como las mujeres iroquesas u otros descubrimientos arqueológicos que Lerner sí considera en su libro. Otros nombres salen a la luz, como el de Freud y el de Simone de Beauvoir aclarando que no debemos caer en determinismos biológicos, ni económicos para justificar las sociedades patriarcales que tenemos hoy en día. 
Gerda Lerner propone una hipótesis de trabajo que me parece más precisa y neutral en cuanto a la situación de las antiguas civilizaciones y es que “la apropiación por parte de los hombres de la capacidad reproductiva y sexual de las mujeres ocurrió antes (subrayado por la autora) de la formación de la propiedad privada y de la sociedad de clases” (pág. 25 op. cit.).
A esta hipótesis le agrega que el matriarcado primitivo no existió en su totalidad, las herramientas sencillas se podían utilizar por cualquier ser humano adulto y las tierras eran suficientes como para crear una propiedad privada, y tanto hombres como mujeres trabajaban en conjunto para su existencia. 
Son fuertes señalamientos justificados hacia las teorías que muchas personas y en particular del campo de la investigación social consideran escritas en piedra sin cuestionarlas.
Exploraciones
La exploración de esta lectura también me dejó con la pregunta de los aspectos metodológicos no neutrales, ni objetivos, en términos de intereses patriarcales, al momento de investigar. Aprecié la importancia de cuestionar las metodologías existentes, para tomar puntos de vista más ahistóricos y otro punto es el de profundizar en la política del cuerpo.
Un proyecto que puede llevar años, un proyecto que Gerdar Lerner, así como otras teóricas en algún punto comenzaron.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Me quedan de consuelo los segundos. Ya no hay horas. Ya no hay nada.

miércoles, 29 de julio de 2015

Sueño del último miércoles de julio que para mí es sábado

Los palacios de mi subconsciente siguen trayendo el espectáculo más insólito que mis ojos humanos despiertos jamás podrán contemplar. Es un rico vivero de imágenes con sensaciones que yo misma encajo con pequeños destellos diferentes. Sólo modifico la posición de la luz, la persona que me acompaña o las tragedias que germinan durante mi recorrido.

Empiezo en una carretera boscosa, con unas cuantas aceras descuidadas de retazos de barrios que he visto en la ciudad. Sonidos cambiantes de transeúntes empiezan a volverse frágiles ante los ruidos de los pájaros y el silencio. Las hojas caen, las ramas se golpean entre sí mientras sigo caminando por el sendero asfaltado. Paseo entre subidas y bajadas. A veces acompañada por mi madre otras veces sola. Las personas que no logro identificar, que salen de repente, salen despedidas hacia los árboles. Me encuentro entretenida. Feliz, esta vez sin sospechar de la felicidad como siempre lo hago. En el mundo real suelo caminar contenta con un ojo adelantado en cada esquina esperando que se asome alguna desgracia. Porque ¿quién puede vivir por tanto tiempo con auténtica felicidad?

Las originales flores violeta o azules aquí no existen. Pero si observo alguna planta tiene mis verdes favoritos, no pienso en nada más que la apreciación del bosque y sigo multiplicando pasos. La luz se filtra por pequeños espacios mientras va cambiando de amarillo a naranja. Es el atardecer aficionado a que lo observe.

Los acabados de mi bosque me enorgullecen. Lo he soñado incontables veces que ya se ha encargado de aplicar más de millones de detalles que se me han de ocurrir mientras maquino otras ideas de día. No tengo noción del tiempo sólo sé que estoy lejos pero del otro lado en alto veo mi casa como una hormiga. Tengo que seguir caminando. No me exijo nada, ni me desconcierto ante nada. No existe nada más que el bosque con el sendero. Ni siquiera me dedico a compararme entre la yo de ahora y la de antes. Mucho menos le pongo atención al futuro inmediato.

Veo la forma de los principios. De lo claro. Veo cómo una suave llama flota para meterse en el pecho porque está en un sendero conocido que amo tanto. Floto en la mente entre siluetas de árbol, de montaña, tampoco tanto porque siento los pies. Tengo sentimientos que puedo pronunciar. Más cerca distingo el gran puente de madera que destaca sobre las hojas. A veces está desgastado. Esta vez le faltan tablas y aún así lo puedo pasar sin preocuparme por caer.

Del otro lado hay dos casas que me parecen asombrosas. Están abandonadas. Una hecha de concreto más majestuosa que la otra, que es una cabaña. Ambas valen tanto la pena y está anocheciendo. Jamás me decido por ninguna. Sólo decido acampar entre las dos para resguardarme del frío.

De repente, me parece brillante y bastante fresco despertarme ya en la carpa al otro día. Tengo decidido que debo seguir la ruta todo continúa en bajada y termino en un bar improvisado entre pequeñas casas de madera. Veo el menú, brindo sola. Me siento débil entre más personas de ese bar que está lleno. Tienen tantas características que le exigen a mi mente pensar demasiado. Cuestiones de indecencia por la falta de autenticidad, me invade la desconfianza y percibo otras inclinaciones particulares entre las interacciones que tanto detesto. Risas falsas. Movimientos para llamar la atención. Palabras que borbotean de varias bocas al mismo tiempo. El nombre de uno se hace saber. El bosque se apagó. Me encierro de nuevo entre la civilización.

Despierto.

lunes, 27 de mayo de 2013

Guatemala: eterna primavera, eterna tiranía

Leo la introducción del libro de Jean Marie Simon de su libro Guatemala: Eterna primavera, eterna tiranía: "En el país, desaparecer se convirtió en verbo transitivo: Lo desaparecieron, se decía. A saber en qué estaba metido era el mantra capitalino de aquel entonces." Aquel entonces cuando yo no había nacido. Hace 30 años. Hoy tomo los principales periódicos de Guatemala y me lamento. Pues aquí no ha pasado el tiempo...


El año pasado tuve el gusto de estar en la presentación de Jean-Marie Simon, una abogada, fotógrafa (en ese entonces) y con mayor nivel de compromiso que un grupo apelotonado de investigadores sociales guatemaltecos para difundir los hechos de hace 30 años.


Con sus fotografías reflexiono no sólo sobre una década que quisieron desaparecer; y que con este y muchos más esfuerzos logran mantener vestigios descriptivos de la represión estatal, sino también presencio vestigios del pasado que como diría Edelberto Torres-Rivas me ayuda a esclarecer porque a veces me siento "entre el presente que debe ser comprendido y el pasado cuya presencia es sorprendentemente actual..."
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